BIEN
Calculando se prueba que el bien es bueno, pero jamás se realiza por cálculo.
El bien es una armonía, el mal una discordancia.
El hombre no puede conocer el bien sin aspirar a realizarlo.
Las fuerzas que se asocian con el bien no se suman, se multiplican.
No hay medio más eficaz para hacerse bueno que hacer bien.
No sólo el bien que hacemos es obligatorio, sino muchísimo del que dejamos de hacer.
Sólo el que va por el camino del bien sabe a dónde va. Los que emprenden el viaje de la vida por las vías del mal, saben por dónde empiezan, pero no por dónde acabarán.
No hay día que no traiga consigo la ocasión de hacer un bien nunca hecho hasta entonces, y que ya jamás podrá hacerse.
Aun en sueños no se pierde el hacer bien.
No podemos admitir que existe el bien sumo independiente de la virtud, sin la cual nada puede haber excelente.
jueves, 17 de enero de 2008
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